Amor de mi alma, ven a buscarme.
Mi corazón te pertenece. Y ahora no hay temor en reconocerlo.
Cada latido, cada instante. ¿Y ahora qué viene?
Ven, acércate. Que sea tu mirada la que diga todo.
Amor de mi alma, ven a buscarme.
Mi corazón te pertenece. Y ahora no hay temor en reconocerlo.
Cada latido, cada instante. ¿Y ahora qué viene?
Ven, acércate. Que sea tu mirada la que diga todo.
Disfruta de tu bebida caliente favorita mientras lees sobre mi vida, mis anécdotas, reflexiones y epifanías.
Es como leer mi diario, pero mejor…
Deja una respuesta